El programa de cocina Master Chef llego a la televisión pública española hace ya 12 años, . Nació en plena ebullición del mundo gastro, junto con otros programas como Top Chef o Pesadilla en la cocina, y al calor de la larga tradición de telerrealidad y talent show del panorama televisivo. Hoy en día sobrevive con claros signos de cansancio en la formula y pero explotando la formula de éxito con diferentes formatos, desde niños a famosos o productos como libros de cocina y merchandising variado. Uno de estos elementos nacidos al calor del éxito fue el restaurante Master Chef, abierto en el madrileño barrio de Chamartín en 2018 y que hoy visitamos.
Antes de nada tengo que decir que personalmente no soy seguidor del programa, pero si que he visto alguna temporada de las primeras.
Como os decía el restaurante esta en la calle Velázquez 150 de Madrid, en un semisótano un poco escondido. Su interior es amplio y grande, con una bonita decoración, donde destaca el conocido logo del programa y numerosas fotos de concursantes y momentos del programa. En la carta puedes optar por escoger un menú degustación para adultos y para niños o pedir a la carta, la cual se se divide en entrantes primeros, segundos y postres. Entre los diferentes platos, encontraremos inspiraciones y recetas de concursantes y cocineros que han pasado por el plató del programa, como por ejemplo Cochinillo de Pepe Rodríguez, Solomillo con salsa de mostaza de Silvia Abril o Lubina salvaje de Bustamante.








Nosotros en nuestra visita empezamos con un aperitivo de la casa, un humus con pimentón y unos sticks de pan para dipear. De entrante, para compartir pedimos unos baos de gambón, mayokimchi y aromáticas. Nada del otro mundo, ricos. Como plato principal opte por el magret de pato con tartaleta de chirivía, foie, pera al vino y su jugo. Muy rico si bien la tartaleta estaba un poco quemada, pero rico. Del resto de los comensales pude probar la lubina de Bustamante en escabeche de mango con toque de aji amarillo y verduritas de temporada, personalmente un chof absoluto, unos tacos mexicanos de ternera con achiote de Albert y Juan de Master Chef Junior, correctos pero nada excepcionales, y el solomillo con salsa de mostaza antigua y verduras de temporada salteadas de Silvia Abril, rico. De postre optamos por dos diferentes para compartir, la tarta de Chocolate de David Pallás, una tarta de chocolate, que como novedad tiene petazetas por encima, rica pero nada fuera de lo normal. Y las milhojas de fresas con chantilly avainillada de Samantha, que contrariamente a lo que pudiera parecer no estaba bueno. No se que le fallaba pero algo no estaba correcto en el plato. Por la noche estuve algo malo del estomago y no quisiera achacarlo a esto, pero tenia la sensación de que algo no encajaba en el postre.
Para beber agua y pan, que te ofrecen por porciones con pan de semillas, hogaza o de centeno. El servicio es bueno, muy atentos, rápidos y amables. Uno de los incentivos para los fans del programa es que cada semana un aspirante del concurso está por allí, para atender a la gente, pasar por las mesas y saludar. En nuestro caso estaba Jhota, un leones, semifinalista de la edición 11, muy amable y agradable con el que pudimos charlar un rato y hacernos unas fotos.
Resumiendo. Este restaurante durará lo que dure el programa, ni un día más. Para un fan esta muy bien, la experiencia te va a gustar, pero más allá del programa, su cocina no aporta nada de excepción o diferenciador con lo que ofrece cualquier restaurante clásico de Madrid, estando incluso por debajo de la media. Lo comparo con el que come en un restaurante de Disneyland, la comida de aquella manera, pero al menos estas viendo el castillo de la Cenicienta. El precio de la experiencia fue de 166 €, es decir, relación calidad precio mala.
