En una ciudad donde la oferta de restaurantes italianos no deja de crecer, conseguir destacar no resulta sencillo. Sin embargo, Da Roberto, situado en la calle Pedro Duro, 6, a escasos metros de la playa de Poniente y del puerto deportivo de Gijón, lo ha conseguido en muy poco tiempo. Abierto en 2024, este restaurante ha sabido hacerse un hueco entre los italianos mejor valorados de la ciudad gracias a una propuesta basada en ingredientes frescos, masas artesanas y una carta que va más allá de las pizzas tradicionales, incorporando risottos, pastas y otros platos típicos de la cocina italiana.
El local resulta moderno y acogedor, con una decoración elegante sin excesos y un ambiente tranquilo que invita a disfrutar de la cena con calma. Desde el primer momento transmite la sensación de estar en un restaurante cuidado, donde se presta atención tanto al producto como a la presentación.
Para comenzar compartimos un risotto porcini, que fue, sin duda, el plato estrella de la noche. El arroz estaba perfectamente cocinado, con una textura cremosa y un intenso sabor a boletus que se mantenía equilibrado de principio a fin. Un plato muy recomendable y, probablemente, uno de los mejores que pueden encontrarse actualmente en la carta.



Después llegó la pizza Tartufina, elaborada con mortadela trufada, mozzarella, scamorza, tomates cherry, pistachos tostados, pesto y aceite de oliva virgen extra. La calidad de la masa nos pareció excelente: ligera, bien fermentada y con un horneado impecable. Los ingredientes también eran de buen nivel, aunque la combinación de la mortadela trufada, el pesto y los quesos hace que el conjunto resulte muy intenso. Es una pizza que entra muy bien al principio, pero cuyo sabor puede llegar a hacerse algo repetitivo e incluso empalagoso hacia el final. En nuestra opinión, es una opción perfecta para compartir.
Para acompañar la cena tomamos una copa de vino y un Spritz embotellado, un aperitivo muy habitual en Italia que encaja perfectamente con este tipo de cocina, aunque es una lastima que no lo elaboren ellos. Un Aperol, un Select o un Campari, le darían un toque de coctelería italiana al restaurante y de cara a la terraza y aperitivo.
Como postre elegimos una masa de pizza frita con Nutella y plátano. Una propuesta tan sencilla como irresistible: masa recién frita, crujiente por fuera y tierna por dentro, cubierta con una generosa cantidad de Nutella y rodajas de plátano. Nos pareció realmente deliciosa, aunque también excesivamente abundante. Es un postre pensado claramente para compartir entre dos personas y, si la cena ha sido completa, incluso entre tres. El precio fue de 50 € para dos personas.
Leyendo las opiniones de otros clientes resulta curioso comprobar que muchas coinciden con nuestra experiencia. El risotto y las pizzas suelen ser los platos más elogiados, mientras que el ambiente, la decoración y la atención del personal reciben valoraciones muy positivas. En nuestro caso también salimos con una buena impresión general. Quizá la única pega fue una pizza con una combinación de sabores demasiado potente para terminarla con la misma intensidad con la que se empieza.
En definitiva, Da Roberto demuestra que todavía hay sitio en Gijón para propuestas italianas bien ejecutadas. No busca reinventar la cocina italiana, sino ofrecer recetas tradicionales con buen producto y una elaboración cuidada. Si además mantienen el nivel mostrado durante estos primeros años, no sería extraño que continúe consolidándose como uno de los restaurantes italianos de referencia en la ciudad.
