Entre tacos, enchiladas y cócteles: así es Camila Gastrobar

Situado en la calle Instituto, 21, en pleno centro de Gijón y a escasos minutos de la playa de San Lorenzo, Camila Gastrobar se ha hecho un hueco en la oferta gastronómica de la ciudad apostando por una cocina mexicana que huye de los tópicos. Tras más de cuatro años de trayectoria, el restaurante se ha consolidado gracias a una propuesta que combina recetas tradicionales, una cuidada presentación y una interesante carta de cócteles. Su propuesta gastronómica apuesta por una cocina mexicana auténtica. La carta reúne una buena selección de tacos, enchiladas y entrantes para compartir, además de recetas tradicionales poco frecuentes en otros mexicanos de la ciudad, como los platos elaborados con mole poblano o huitlacoche. Todo ello acompañado de una interesante selección de cócteles que refuerza la experiencia.

El local no es especialmente grande, pero resulta muy agradable. La decoración mezcla elementos de inspiración mexicana con un estilo contemporáneo y cálido, y una barra que invita tanto a tomar un cóctel como a disfrutar de una comida tranquila. El ambiente es acogedor y, pese a encontrarse en el centro, transmite una sensación de calma que invita a alargar la sobremesa.

En nuestra visita comenzamos compartiendo unos nachos con carne al pastor y guacamole. Los totopos llegaban bien crujientes, acompañados de una generosa ración de carne al pastor y queso fundido, con el extra de un guacamole muy fresco que aportaba el contrapunto perfecto al conjunto.

Como platos principales elegimos unos tacos de cochinita pibil y unas enchiladas verdes de pollo. Los tacos nos sorprendieron especialmente por el equilibrio de sabores, con un delicado toque de canela y lima que realzaba la cochinita pibil sin restarle protagonismo con el encurtido de la cebolla morada, y aportaba un matiz fresco y aromático muy agradable. Las enchiladas verdes, por su parte, llegaban cubiertas por una salsa llena de sabor, con un ligero punto ácido que combinaba perfectamente con el pollo y el queso.

En general, todos los platos destacaban por una elaboración cuidada, sabores intensos pero bien equilibrados y unas raciones generosas que invitan a compartir o a disfrutar de la comida sin prisas. Es una cocina que entra por los ojos gracias a una presentación atractiva y que confirma las expectativas en cada bocado.

Para acompañar la comida pedimos dos cañones de cerveza y dos Aperol Spritz (lo sé no muy mexicanos). En total, la cuenta ascendió a unos 90 euros para dos personas, una cifra alta, pero acorde con la calidad de los platos, el servicio y la ubicación del restaurante, pero por 30 € puedes comer perfectamente. Como detalle de la casa un chupito de licor de fresa.

Uno de los aspectos que más nos gustó fue la atención recibida. El personal se mostró cercano, amable y muy atento durante toda la comida, pendiente de que no faltase nada y haciendo que la experiencia resultase todavía más agradable.

Camila Gastrobar nos parece una propuesta muy interesante para quienes buscan disfrutar de la gastronomía mexicana en Gijón desde una perspectiva cuidada, con platos llenos de sabor, raciones generosas y un servicio que contribuye a redondear la experiencia. Un espacio donde no solo se puede comer, si no donde disfrutar de un buen vino, o su carta de coctelería de inspiración mexicana. Además es un local petfriendly.


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