La terraza de la Guía, Gijón

Hoy nos acercamos a comer a la Terraza de la Guía, en calle Profesor Pérez Pimentel 75. Abrió sus puertas en 2022 ocupando el local que acogía al Sol y Sombra. Local sencillo, con una zona de barra donde tenemos alguna mesa para comer, y zona posterior para disfrutar al aire libre si el tiempo lo permite.

Su carta es sencilla, con variedad de raciones típicas de restaurante asturiano o chigre, y que podéis consultar en su cuenta de instagram. También hacen fabada y pote por encargo, así como arroces.

Empezamos con unas croquetas de jamón, que estaban correctas. Sin más. Cumplían con su cometido, pero tampoco fueron de esas croquetas que hacen que uno se quede mirando al resto de la mesa pensando que habría que haber pedido otra ración.

Después llegó el cachopo de ternera, y aquí la cosa bajó unos cuantos enteros. Nos resultó bastante pobre teniendo en cuenta el precio, tanto que se quedó lejos de lo que uno espera cuando pide uno de los platos más representativos de la cocina asturiana.

También pedimos unos huevos rotos con patatas, gulas y gambas, que tampoco estuvieron demasiado bien resueltos. Para empezar, la yema de los huevos estaba completamente cocida, así que aquello de «huevos rotos» perdía buena parte de la gracia. Y, además, las gambas, además de diminutas, escasas, por lo que el plato quedaba bastante descompensado respecto a lo que parecia sobre el papel.

De postre nos decantamos por una muerte por chocolate, y un helado. La muerte por chocolate estaba correcta, aunque tenía ese inconfundible regusto a nevera que hace pensar que llevaba allí más tiempo del deseable o mal cubierta.

Para beber, sidra DO de Prau Monga, servida con pitorro, además de un par de refrescos y agua.

El servicio fue normal, sin nada especialmente destacable. La cuenta ascendió a 81 euros, un precio que, visto lo visto en la mesa, nos pareció algo elevado para una comida que dejó bastante que desear en algunos de sus platos principales.

En definitiva, La Terraza de la Guía tiene una terraza sencilla y agradable para sentarse a comer sin demasiadas pretensiones, pero nuestra experiencia fue bastante irregular. Las croquetas cumplieron, pero el cachopo y, especialmente, los huevos rotos quedaron bastante lejos de lo que esperábamos.

Calle del Prof. Pérez Pimentel, 75,
Gijón, Asturias 33203

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